Pausas activas en el trabajo: qué exige la norma y cómo hacerlas
Qué piden el DS 594, el Código del Trabajo y el Protocolo TMERT V3 sobre pausas, y cómo organizarlas en turnos 7x7, 4x4 y en oficina.

Las pausas activas en el trabajo son interrupciones programadas de pocos minutos, dentro de la jornada, para mover las zonas del cuerpo que el puesto deja quietas o sobrecargadas. No hay una ley que las exija a todos, pero la digitación, el call center y el Protocolo TMERT sí piden pausas, y cada turno las necesita en un orden distinto.
¿Las pausas activas son obligatorias en Chile?
Para todos los trabajadores, no hay una norma que las imponga con ese nombre. Para algunos puestos, sí hay pausas obligatorias, y para el resto la normativa de riesgos las vuelve una medida difícil de esquivar.
En digitación, el artículo 95 del Decreto Supremo 594 del Ministerio de Salud, sobre condiciones sanitarias y ambientales en los lugares de trabajo, fija un máximo de 8 horas diarias y 40 semanales de digitación, y un descanso de cinco minutos después de cada período de 20 minutos de digitación continua.
En centros de contacto, el artículo 152 quáter C del Código del Trabajo da a los teleoperadores en conexión continua una interrupción de diez segundos entre cada atención y descansos que suman 30 minutos en la jornada, que no se pueden fraccionar en tramos menores a 10 minutos y se consideran trabajados para todos los efectos legales. Así lo explica la Dirección del Trabajo en su Dictamen ORD. N° 2889/27, del 26 de octubre de 2020.
En cualquier puesto con trabajo repetitivo de extremidades superiores, el Protocolo TMERT V3 pregunta por las pausas. En la tabla II de la identificación avanzada, una de las condiciones para que la tarea sea aceptable es la presencia de pausas programadas, sin contar la de almuerzo. En la tabla VI, la de condición crítica, aparece esta pregunta: "¿No hay más de una pausa (incluyendo el almuerzo) en un turno de 6 a 8 horas?". Un turno de ocho horas con sólo la colación cae ahí, y una condición crítica obliga a intervenir.
Y todo esto entra a la matriz de riesgos. El Decreto Supremo 44, vigente desde el 1 de febrero de 2025, obliga en su artículo 7 a identificar peligros y evaluar riesgos, incluidos los ergonómicos, y en su artículo 8 a convertir esa matriz en un programa de trabajo preventivo con medidas, plazos y responsables. Un programa de pausas con registro de participación es una medida que se puede mostrar.
¿Por qué le importan a prevención de riesgos?
Porque el dolor musculoesquelético es la segunda causa de enfermedad laboral denunciada en Chile. Según el Informe de Enfermedades Profesionales 2024 de la SUSESO, el 29 % de las denuncias de enfermedad profesional de ese año fueron diagnósticos musculoesqueléticos, detrás de salud mental (52 %), y cada caso musculoesquelético en las mutualidades costó en promedio 40,8 días perdidos, sin contar COVID-19.
Una pausa no rediseña un puesto. El mismo protocolo TMERT, en su numeral 7, pide priorizar las medidas de ingeniería y dice que las administrativas sirven como acción inmediata, pero deben considerarse una solución provisional. La pausa activa cubre el tiempo mientras llega el cambio de puesto, y en los puestos donde no hay rediseño posible es la medida que queda.
Qué vemos en terreno
La diferencia entre un programa de pausas que dura y uno que muere en un mes es dónde ocurre la pausa. En la planta de Mowi Chacabuco, en Aysén, el programa de bienestar de Makana alcanzó 70 % de participación y la planta cerró 2025 con 0 % de accidentes, un hito histórico (caso Mowi).
En Ultraport Mejillones, los operadores de tractocamiones trabajan en turnos 7x7, con largos períodos en posición estática y molestias lumbares, de tren inferior y de tren superior. La sala de bienestar quedó dentro del ciclo de turnos, con rutinas de reactivación para salir de la somnolencia y ejercicios para el desgaste que se acumula a lo largo de los días (caso Ultraport).
Entre quienes usan Makana, 1 de cada 3 reporta menos molestias físicas y 1 de cada 4 dice que desaparecieron. Y en quienes lo usan al menos una vez al mes, el ausentismo es 17,5 % menor que en un grupo control, según un estudio con la Universidad Católica y apoyo de ANID. La condición importa: el efecto aparece en quienes participan.
Cómo armar un programa de pausas activas, paso a paso
- Parte por la matriz de riesgos del DS 44 y por tu identificación TMERT: lista los puestos con trabajo repetitivo, posturas forzadas o estáticas y manejo de carga, y cuántas personas hay en cada uno por turno.
- Define la zona del cuerpo de cada puesto. El operador sentado 12 horas necesita columna lumbar y piernas; quien filetea o empaca, hombro, antebrazo y muñeca; quien está frente a una pantalla, cuello y muñecas.
- Pon la pausa en el horario del turno, con hora fija y lugar fijo. Una pausa "cuando se pueda" no aparece en el registro ni en la tabla II del TMERT.
- Elige quién la guía: un monitor interno capacitado o una rutina en el teléfono; el kinesiólogo en terreno ayuda a ajustar los ejercicios a cada puesto. Lo que no puede faltar es alguien responsable de que ocurra en cada turno, incluido el de noche. Quien tenga una lesión o un dolor que no cede no hace la rutina general: lo evalúa un profesional y, si el origen es laboral, se deriva a la mutualidad o al ISL.
- Registra cada pausa desde la primera semana: fecha, turno, área, hora, quién la guió y cuántas personas participaron. Con eso respaldas la medida en el programa de trabajo preventivo del DS 44 y la presentas al Comité Paritario.
- Revisa cada seis semanas: dónde baja la participación, qué zonas siguen doliendo y qué puestos necesitan otra medida.
¿Cómo hacer pausas activas en turnos 7x7, 4x4 y en oficina?
El turno cambia tres cosas: cuánto dura la jornada, cuándo cae la noche y cuánto se acumula de un día al siguiente. Los ejercicios específicos de cada rutina los ajusta el kinesiólogo al puesto; lo que sigue es cómo ordenar las pausas.
Turno 7x7 de 12 horas
Doce horas superan con holgura el turno de 6 a 8 horas que mira la tabla VI del TMERT, así que una sola pausa además de la colación se queda corta. Reparte pausas programadas a lo largo del turno, no sólo al inicio. La primera sirve para entrar en calor antes de la tarea; las de la segunda mitad, para el cuerpo que ya lleva horas en la misma posición.
Una grilla para partir, que después se ajusta con el kinesiólogo a cada puesto: una pausa al comenzar el turno, otra antes de la colación, otra pasada la mitad de la jornada y una última en las dos horas finales, cada una de unos 10 minutos. Que quede escrita en el programa del turno, con hora y lugar, para que el supervisor la pueda hacer cumplir.
En el turno de noche, la pausa de la madrugada es de reactivación: ponerse de pie, moverse y salir de la cabina o del puesto. Es la que en Ultraport se usa para salir de la somnolencia y volver a la operación. Y como el desgaste se acumula, los últimos días de la semana de trabajo son los que más necesitan que la pausa no se salte.
Turno 4x4
Si tu 4x4 también es de 12 horas, vale lo mismo que para el 7x7 dentro de cada jornada. La diferencia está en el ciclo: son menos días seguidos de trabajo, pero el cambio frecuente entre días de trabajo y de descanso, y entre turno de día y de noche cuando el sistema rota, hace que la rutina se pierda con facilidad. Ayuda que la pausa sea siempre a la misma hora del turno y en el mismo lugar, y que las rutinas estén en el teléfono para que el equipo las siga sin depender de quién esté de turno.
Oficina y trabajo con pantalla
Si el puesto es de digitación continua, el artículo 95 del DS 594 ya fija la pausa: cinco minutos cada 20 de digitación continua. Para el resto del trabajo con computador, la tabla III del TMERT V3 pregunta si la flexión de cabeza es menor a 25° y si está ausente la desviación extrema de muñeca. Una pausa de oficina apunta a esas dos zonas: cuello y hombros, antebrazo y muñeca, y levantarse de la silla.
En oficina el problema rara vez es el espacio: es que la pausa compite con la reunión siguiente. Funciona mejor cuando la agenda del equipo la reserva y cuando un recordatorio, en la app o en el calendario, la propone a la misma hora.
Cómo saber si el programa funciona
Mira tres cosas cada mes. La participación por turno, porque un programa que llega al turno de día y no al de noche deja fuera a quien más lo necesita. Las zonas del cuerpo que la gente reporta con molestia, para ajustar las rutinas. Y los días de licencia por causa musculoesquelética, con la línea base del año anterior, que es el número que vas a poder mostrar a gerencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar una pausa activa?
No hay una duración general fijada por ley. Para digitación, el DS 594 fija cinco minutos cada 20 de digitación continua.
¿La pausa activa se considera tiempo trabajado?
Para teleoperadores, el artículo 152 quáter C del Código del Trabajo lo dice de forma expresa. Para otros puestos, conviene definirlo en el reglamento interno con tu asesor laboral.
¿Las pausas activas bastan para cumplir el TMERT?
No siempre. El numeral 7 del protocolo prioriza las medidas de ingeniería; en un puesto en condición crítica, la pausa acompaña al rediseño y no lo reemplaza.
¿Quién debe guiar las pausas?
Un monitor interno capacitado, con apoyo de un kinesiólogo para ajustar la rutina al puesto. Lo que importa es que haya un responsable por turno y un registro de quién participa.
¿Sirven las pausas activas en teletrabajo?
Sí, con una rutina en el teléfono o el computador y una hora fija en la agenda. Si la persona digita de forma continua, la pausa del artículo 95 del DS 594 aplica igual.
El paso siguiente
Las pausas las organiza tu empresa; Makana aporta lo que ayuda a sostenerlas: salas para recuperarse dentro del turno, kinesiólogos que visitan a tus equipos en la oficina, la planta o la faena en todo Chile, y una app con cinco módulos (Salud Mental, Nutrición, Fitness, Finanzas y Comunidad) que acompaña a cada persona. Llega a la conversación con tu dotación por turno y los puestos que marcó tu matriz de riesgos. Revisa cómo trabajamos con empresas.
Revisión clínica: Equipo Makana (revisión interna; kinesiología: Kai Horwitz, kinesiólogo). Última revisión: 18 de octubre de 2026.